Modalidades de lo visible

El taller no es sino un fragmento del mundo dispuesto según una forma de habitarlo, un microcosmos que se extiende hacia el exterior a través de las obras que de él salen» (1), el proceso como espejo de la realidad en la que el artista se desenvuelve y en el que «merodea con su mirada, en un intervalo que va del taller a los objetos» (1)

La serie Modalidades de lo visible constituye una indagación del vacío en la práctica cotidiana de los artistas. Partiendo de la relación entre pintura y escultura, plantea un cuestionamiento del vacío a través de los modos de hacer.
El trabajo se basa en la articulación de los diferentes materiales que rodean la práctica de los artistas; estructuras, cartones, metacrilatos,… elementos cotidianos del espacio íntimo de los talleres que componen una arqueología del momento, un reflejo de lo que se pone en juego en la configuración de la obra, un instante detenido en la corriente transformadora que el artista proyecta sobre su realidad más inmediata.
El propio trabajo, los materiales, el taller constituyen uno de los ejes centrales de la obra, pues traer los materiales al terreno de lo visible nos ayuda a desvelar su carácter innato, su relación intrínseca con la inercia del artista, su capacidad retentiva, su memoria persistente.

(1) Meana, J.C., El espacio entre las cosas, Ed. Diputación Provincial de Pontevedra, 2001

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